En su corta trayectoria, apenas cuatro años, Alma de Barra ha conseguido equilibrar el ambiente informal de una barra alicantina que ofrece productos frescos de altísima calidad con la decoración vanguardista de sus dos salas en donde se pueden degustar preparaciones complejas para agradar a los paladares más exquisitos.

Además, el restaurante dispone de un salón para reuniones profesionales y celebraciones privadas y un servicio de coctelería que sorprende desde la entrada hasta la sobremesa. Su bodega es completa y recorre prácticamente todas las denominaciones de origen prestando especial atención a los vinos de la provincia.

Otra peculiaridad que hace de este restaurante algo diferente, es que podremos disfrutarlo tanto en las horas de la comida como en las de la cena. Su carta está diseñada para poder ofrecer una variedad de platos que hacen que la experiencia sea divertida, sana, equilibrada, sabrosa, y si se desea, también contundente.

Arroces de los de la terreta, marisco y pescados de las cofradías locales, carnes de primerísima calidad y verduras de proximidad, son la materia prima con la que se construye el buen hacer, el disfrute y el buen comer.

Alma de Barra es un local diferente pues ofrece diferentes experiencias en un mismo espacio cuidado con mimo por un equipo profesional cuyos valores principales son el respeto por el producto y la satisfacción de sus clientes.

Alma de Barra tiene todos los ingredientes para disfrutar de una experiencia placentera en todos los sentidos. Una experiencia recomendable e imperdible.

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